Por entre mis dedos nacen
las pasiones del abrazo
pero no alcanzo a alcanzarte
porque en medio se halla un charco.
Quisiera beber sus aguas
y hacer con su sal un barco.
Espera morena mía,
espérame que no tardo.
Por entre mis dedos nacen
las pasiones del abrazo
pero no alcanzo a alcanzarte
porque en medio se halla un charco.
Quisiera beber sus aguas
y hacer con su sal un barco.
Espera morena mía,
espérame que no tardo.
Estoy deshojando los días
en la margarita del tiempo
si,
no,
si,
no,
y al final…
… la muerte de todos mis sueños
Se duerme vacía el alma,
vacía de mis recuerdos,
y la conciencia se llena
de vacíos y silencios.
Que son los silencios la ausencia
de los gritos de mis recuerdos
cuando la noche se duerme
vacía de todos mis sueños.
Dejé a tus pies el rostro de mi duda
como una ofrenda que hago ante mi diosa
y al lado aquellos pétalos de rosa
que, de marchitos, hoy mi amor desnudan.
Hacéis, amada mía, que aquí acuda
con tanto amor que llevo, niña hermosa,
prendido, aquí en mi alma, y que rebosa
buscando entre tus manos pronta ayuda.
Dejad que pose el viento en vuestros labios
y haced, con él, suspiros amorosos,
lanzadlos como un soplo hacia los besos
y asirlos fuertemente en estos versos,
que luzcan como versos primorosos
salidos de las manos de los sabios.
Pasa el viento muy despacio
como un roce entre las hojas
unas veces las agita
y otras veces ni las toca
Así pasan tus palabras
cuando salen de tu boca
unas veces son puñales
y otras son trozos de gloria
Esta tarde no hace viento,
es invierno y ya no hay hojas,
en tu boca no hay palabras,
no hay puñales en tu boca.
La mancha que hace una mora
con otra mora se quita,
mas siento que ya no hay moras
en la orilla de mi vida.
Buscando encuentro las zarzas
con sus agudas espinas
que van sangrándome el alma
que lentamente agoniza.
Quizás no quiera encontrarla
porque esta mancha es tan mía
que quiero seguir llevándola
en mi pecho todavía.
Llevo un puñal en el pecho
que está sangrando mi vida
afila la hoja tu ausencia
y empuja el puño tu huída.
Llevo un puñal en el pecho
que ha de acabar con mis días
no tiene agarre en el puño
y la hoja agranda mi herida.
Llevo un puñal en el pecho
clavado en hora maldita,
llevo un puñal en el pecho
que está sangrando mi vida.