POEMARIO DE CALVARED

Poemas inéditos de Carlos Danoz
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viernes, 28 de marzo de 2008

VEJEZ

Contempla con insistencia,

solitario, ante su espejo,

como avanza en su indolencia

el arte de hacerse viejo.


Hoy verá una arruga nueva,

mañana una nueva cana.

Es así como renueva

su rostro cada mañana.


Y al final, conclusa la obra,

arrugada y olvidada,

nadará entre la zozobra

de sentirse despreciada.


Moraleja:


Vive el hoy profundamente

que, aunque grises tus cabellos,

hallarás quien tiernamente

los encuentre siempre bellos.




ESMERALDA, GUALDA Y GRANA

Esmeralda,

gualda y grana.


Hojas vivas,

esmeralda,

hojas muertas,

grana y gualda.


Esmeralda

gualda y grana

en la tarde

se desgranan.


Esmeralda,

grana y gualda

son las blondas

de tu falda.


Esmeralda,

grana y gualda.


HACIA EL FIN

Corre el tiempo en arabescos

por la blanca porcelana,

y en los números de bronce

va dejando huella el agua.


Soles de oro que murieron

al ocaso en mi ventana

son ahora los recuerdos

de la vida que se marcha.


Caen las horas, por el cauce,

agitadas cuando pasan.

En relojes indolentes

van al trote las mañanas.


Y, al llegar al mar de olvido,

margaritas deshojadas

llorarán presas en mármol

cabizbajas, marchitadas...

jueves, 7 de febrero de 2008

GALOPAN SOBRE MI SANGRE


Galopan sobre mi sangre

deseos de luz y fuego,

circulan hoy por mis venas,

desbocados los anhelos.


No existen, ya lejanías

que puedan matar mi encuentro

ni evitar que aquí recoja

los brotes de tu recuerdo.


Galopa sobre mi sangre

tu imagen en papel viejo

que cobra vida en la noche

durmiéndose en mis desvelos.


Afuera suena la brisa

que arrastra tu nombre al viento,

mi puño apretado aferra

la esencia de este “te quiero”


Amor, alumbra mi noche,

se luna sobre mi cielo,

arropa mi corazón

y arropa mi alma con besos.


domingo, 13 de enero de 2008

LLORA EL NIÑO POR LA AUSENCIA


Llora el niño por la ausencia

de un juguete, nada más.

A su lado yace muerta,

entre cirios, su mamá.


En la sala, diez personas

y el olor a eternidad

que se cuela entre las sombras

con las ganas de llorar.


El silencio se hace lágrima

en los ojos del papá.

Dos recuerdos en la esquina,

el dolor de viudedad


y entre cirios, aquel niño

que no cesa de llorar,

que se acerca con sus gritos,

a llamar a su mamá.


-Mami, quiero aquella grúa

verdiazul de verde mar.

Ven, levántate y me ayudas

en la búsqueda, mamá.


A lo lejos, las campanas,

que no cesan de tocar,

traen desgarros hasta el alma

y la invitan a rezar.


Llora el niño por la ausencia

de un juguete nada más,

sin saber que yace muerta,

a su lado, su mamá.

viernes, 11 de enero de 2008

EN DESAMORES MUERO

La punta…

la hoja afilada,

-acero forjado en lunas-

el guardamonte y el puño,

tu puño sobre la espada.


La escarcha…

el trozo frío de cielo,

el mar turquesa de hielo,

esos ojos,

tu mirada…


Mátame…

Clava tu espada en mi pecho,

y, en mi corazón, la sangre

que brote, que tinte el suelo,

aprieta tu puño y mátame

que en desamores me muero…

lunes, 7 de enero de 2008

ESTA SENDA LLEVA ESPINAS

Esta senda lleva espinas,
espinas de rosaleda,
lleva las manchas de sangre
que de mis labios gotean,
lleva pétalos perdidos
de soledad y tristeza,
lleva conjuros sin nombre
de predicciones inciertas.

Esta senda lleva espinas
pintadas de roja ausencia,
gotas de labios mordaces
que no sonríen ni besan,
lleva el silencio a la orilla
clavado como la hiedra
que trepa sobre las sombras
con la frialdad de la piedra.

Esta senda lleva espinas,
la desazón del que espera
contando gotas de luz
sentado junto a la puerta,
del que le cuenta a las rosas
viejas historias de seda,
del que va perdiendo el alma
a desgarros por la senda…