POEMARIO DE CALVARED

Poemas inéditos de Carlos Danoz
______________________________________________________________________________________

sábado, 26 de noviembre de 2011

A LA VERA DEL MAR

He venido de nuevo a tu vera
a libar la humedad de tus dedos,
he venido a sentir tu silencio,
he venido a lavarme en tu arena.

He venido dejando mis dudas
a tenderte esta mano que tiembla,
que te siente lejano y tan cerca,
esta mano que es mía y que es tuya.

He venido paseando mis canas
y arrastrando mis pies ya cansados,
con el alma perdida entre antaños,
con el alma en olvidos preñada.

He venido de nuevo a tu vera
y a tu vera quisiera morirme
y sentirte y de nuevo sentirme
como el agua indecisa que llevas.

Si me muero que sea en tu orilla,
no hacen falta ni flores ni cruces
ni epitafios ni ritos ni apuntes
que a la postre recuerden mi vida.

martes, 18 de octubre de 2011

Confidencias ante el mar

Hoy he vuelto nuevamente
para arrastrar mis pies
por tu arenisca soledad,
para escuchar esos rugires
oprimidos de silencio,
para sentir tu sierpe de salitre
abrazada a mis tobillos.

¡Qué ligera es la pesada vida
y qué corta su larguísima existencia!
He perdido tantos años…
mas no su peso que se crece cada día
y cada día encorva más
mis ilusiones, rotas por momentos
y sumidas de abandono.
¡Cuán efímero el placer
e interminable la amargura!
¡Qué temporal la grácil risa
e inacabable es el puñal del llanto

Hoy he vuelto nuevamente
porque sé que también sufres
y que en lágrimas te arrastras
cada día hasta mi orilla,
buscando, no lo sé, una caricia
o tal vez mis confidencias.
Sé que el lomo cobaltino
que oculta tus misterios y grandeza
se extiende como el manto
del ayer y del mañana…
Sé que nada puede
corromper esta ternura,
nada debe corromperla,
nada quiere corromperla...

Hoy he vuelto nuevamente
como vuelvo nuevamente cada día.
Hoy he vuelto nuevamente
porque he vuelto… simplemente.

martes, 21 de junio de 2011

MAR

¡Mar de color y destello,
mar de cobalto y coral!
¡Mar de agua brava y anhelos,
mar de mentira y verdad!

Sabes a sal y a susurros,
sabes al ansia de paz.
Sabes a vientos azules,
a brisa fresca y a mar.
¡Cuántos enigmas se esconden
en tu vientre y tu cantar!
¡Cuántos silencios se oponen
a quien se atreve a gritar!

¡Mar de color y destello,
mar de cobalto y coral!
¡Mar que me extiendes tus brazos.
mar, yo te quiero abrazar!

viernes, 2 de julio de 2010

ME AVERGÜENZA, SEÑOR...

Me avergüenza, Señor, verte clavado
y ver el sufrimiento padecido
por todos cuantos te hemos ofendido,
por todos cuantos te hemos olvidado.

Me avergüenza, Señor, este pecado
contra Ti tantas veces cometido
de engañarte viniendo arrepentido
para ser otras tantas perdonado.

Me avergüenza, Señor, haberte herido
y ver que tanta sangre derramada
por Ti haya caído en el olvido.

Me avergüenza, Señor, que tu llamada
encuentre la sordera en este oído
y que nunca, mi Dios, sea escuchada.

martes, 6 de abril de 2010

HOY SUPE, MI SEÑOR, AL IMPLORARTE...

Hoy supe, mi Señor, al implorarte
el perdón para mi alma pecadora
que no hubo tan siquiera ni una hora,
mi Dios, que haya empleado para amarte.

Y al verte, así clavado y sin llorarte,
expuesto en esa cruz y a quien te adora,
me siento como lágrima traidora
que corre mi mejilla sin mirarte.

Perdóname Señor la villanía
de ver tu sufrimiento e ignorarte
sabiendo que por mi era tu agonía.

Perdóname señor y al alma mía
otorga tu temor para ensalzarte
y muéstrale tu amor por quien te hería.

miércoles, 17 de marzo de 2010

UN POEMA PARA ANNA

Mantén firme el timón, enfrenta el viento
y rasga la crueldad de la tormenta
que el mar está al acecho y no lamenta
naufragio que provoca el sentimiento.

Si el puerto está dormido, su escollera
espera entre tinieblas, despertando,
al buque que aún lejano va llegando
audaz como si el mar no lo quisiera.

Mantente en la derrota con tesón
y al faro de las luces de esperanza
boga porque el alma siempre alcanza
el muelle que le muestra el corazón.

Que amar habrá de ser en tu camino
el rumbo necesario y ser amada
la paz que siempre encuentra en la ensenada
el barco cuando llega a su destino.

Y ya mañana en aguas de algún puerto
serás como el navío al fondo anclado
meciéndose en las olas envidiado
por quien está luchando en mar abierto

lunes, 8 de marzo de 2010

FUE UNA NOCHE DE SEPTIEMBRE…

Fue una noche de septiembre,
las farolas se arrancaban
y daban caricias tristes
bajo una luna acallada.

Se encendieron las estrellas
como mil chispas de plata,
bajo el arco de aquel puente
la risa muda del agua.

Ya no recuerdo su nombre
ni los datos de su cara
solo el momento de lumbre
tras el manto de las zarzas.

En los primeros compases
sus labios se me rasgaban
y se perdían mis manos
por las calles de su enagua

buscando sueños de fuego
a la puerta de su falda,
buscando tal vez la llave
de aquella puerta cerrada.

Se despertaron sus pechos
cuando el fuego los llamaba
y allí se durmió el buen nombre
de esposa dócil y honrada.

Nos bebimos el silencio
ya cerradas las miradas
y en el lecho de las hierbas
su vientre ciego esperaba.

Ardía el cielo y la tierra,
los corazones y el alma
y en mis labios sus pezones
ardían como dos ascuas.

Hundidos ya en el delirio
ella bebió de mis ansias,
yo bebía entres sus muslos
el néctar que allí manaba.

Galopamos, no sé el tiempo,
y sin espuelas de plata
nos fuimos metiendo al trote
por las campiñas del alba.

Por un horizonte viejo
la noche se nos marchaba
se nos marchaba la noche
en busca de la mañana.

Un beso de despedida
con una sola palabra,
adiós, dije y en silencio
miré como se alejaba.

Ya no recuerdo su nombre
ni los datos de su cara
ni siquiera como pude
siendo esposa cabalgarla.

Bajo el arco de aquel puente
aún sigue cantando el agua
y la hierba aún sigue fresca
a la sombra de las zarzas.