En esta paz extraña no me encuentro
porque hallo tu vacío en cada instante
porque huyen tantos versos de mis sueños
que sueño con tenerte sin hallarte.
Si hallarte puede ser todo mi anhelo
tenerte tal vez sea en mi impotencia
el río que naciendo desde el cielo
me traiga el agua mansa hasta mi puerta.
Pero, ¡ay! que yo no sé cómo alcanzarte
ni sé cómo cruzar la lejanía
que abierta entre profundas soledades
no deja que te entregue el alma mía.
Mañana tal vez halle aquí en mi puerta
la clave que resuelva mi problema
y el frío que ahora siento que me aleja
de ti sea el camino que me acerca.
Amor, que aunque te tenga en mi recuerdo
y amarte pueda ser mi sed saciada
hallarte es, mi amor, cuanto deseo
saciando en ti las ansias de mi alma.
En esta paz extraña no me encuentro
ni encuentro la manera de tenerte
hundido en las marañas de mis sueños
soñando cómo hacer para quererte.
Yo sé que en algún día no lejano
sabré de que manera puedo hallarte
y darte aquellos besos que he guardado
en ecos del terror de no encontrarte.
Por eso yo te pido vía mía
que enciendas una flor para esperarme
y anides en su aroma el alma mía
el alma que aquí guardo para amarte.
LA II POESÍADA VILAFRANQUINA
Hace 4 horas


